jueves, 13 de marzo de 2008

Los Zabaleta se reencuentran

Viajecito a Suecia y otras dos mil cosas para contar. Esta vez tocaba acercarnos a un país frio, muy frio. Tan frio que el frio no apareció. Apareció un poco la noche que llegamos. Pero solo era un espejismo. Cierto que hacía más frío que en Duisburg o que en Delft. Pero esperábamos pasarlas más estrechas.

Me encuentro en el aeropuerto de Stavska con Estefanía. No es más grande que la de Noain. Como los viajes baratos no llegan a Aeropuertos importantes, tenemos que cogernos el correspondiente autobús que nos acerque a la Estacion. Ahí nos está esperando Amaia… bueno no, que la puntualidad Zabaleta siempre ha sido algo que nos caracterice a toda la familia. Después de las alegrías de vernos de nuevo desde navidades, nos vamos hacia su casa. Cogemos el metro Sueco y Podemos ver como el tipo de gente cambia respecto a Holanda y a Alemania. Aquí son todos rubios, ojos azules, altos… pues no. Se ven de todo tipo de raza, piel, color de pelo… Eso de que todos los chicos en Suecia son rubios es mentira, y a Estefania se le cae el alma al suelo… que le vamos a hacer.

Llegamos al barrio de estudiantes. Son las 12 de la noche y no hay un alma en la calle. Nos dice Amaia que los estudiantes, además de tener ayudas, si tienen hijos tienen más. Así que es normal ver en este barrio de estudiantes parquecicos con columpios y arena.

En su corridor (asi se llama a donde ella vive) vive con 11 personas más, donde comparten una cocina amplísima y un salón con sofás y mesas. Conocemos a diversa gente de su particular familia, como son Harald, (El alemán de Mainz, con el que intercambio alguna palabrilla en la lengua teutona), La húngara (esta más tiempo cocinando y comiendo que en el cuarto), y los pakitaníes (No tan fundamentalistas y radicales como el mío, se rumorea que alguna vez han probado alguna bebida alcohólica…).

Tiene una habitación la mar de amplía, comparado con la de Estefanía de Delft, y exactamente el doble (o más) que la mía en Alemania. Además tiene baño que no comparte con nadie. Vamos, un lujazo!

Total, que entre que cenamos, una cosa y otra, nos vamos a dormir. Contando batallitas se nos hacen las 2 y mañana hay que recorrerse todo Estocolmo. Nos dormimos y nos despertamos. 9 de la mañana tocan dianas. A las 10 desayunamos (vaso de leche y galletas) y ala, nos vamos directos al centro de Estocolmo. Después de coger el metro y andar un buen rato.

El centro de la capital sueca se divide en distintos barrios crecidos al calor de Gamla Stan, un conjunto de empedradas y estrechas calles medievales, en las que se originó la ciudad de Estocolmo en el siglo XIII. Es aquí donde tras una sublevación y ejecución del regente sueco Sture por el rey de Dinamarca, se gestó la liberación sueca de los daneses de manos de la dinastía de los Vasa. En este casco antiguo, embrión de la ciudad moderna, destacan los edificios del Teatro Real, y la Real Ópera, un lugar de atmósfera especial, donde abundan tiendas, librerías, anticuarios, palacetes, iglesias y museos. Muchas bodegas medievales son ahora restaurantes y cafés. El Palacio Real, (Kungliga Slottet, en sueco) de estilo barroco, domina parte de la isla, diseñado por Nicodemus Tessin y terminado en 1760, contiene bellos muebles y tapices, una importante colección de armas y ropajes reales y las joyas de la Corona. Nos recorremos la zona comercial, hasta llegar a la islita (Gamlastan) donde está el centro viejo de la ciudad.

Bueno creo que se me ha visto el plumero… esto de internet es un arma muy poderosa para engañaros, pero si, lo confieso, esto no lo he escrito yo, lo he copiado de internet. (jajaj jiji risasmil)

Nos recorremos la zona comercial, hasta llegar a la islita (Gamlastan) donde está el centro viejo de la ciudad. Un sitio precioso, con callejas estrechas, y edificios super-medievales-chulos. Amaya nos enseña su rincón preferido de Estocolmo, y rápidamente se convierte en el preferido por nosotros. Dos casitas, como podéis ver en la foto, sacadas de cualquier cuento de la edad media.

Nos sacamos unas foticos, como podeis ver en el enlace que os pondré en breve, en el ayuntamiento (feo por fuera, precioso por dentro), con los edificios más emblemáticos (Parlamento, teatro, catedral…)y demás cosas.

La fiesta de disfraces también fue muy bonita, como podéis ver en las fotos. Y a pesar de que mi prima se ría de mi indefinido disfraz, decirle que lo importante era ir disfrazado, y lo conseguimos. Sin duda el mejor de la noche fue Harald, que se disfrazo de guiri alemán en Mallorca.

Y entre paliza y paliza de conocer Estocolmo se nos pasa el fin de semana. Visitamos un museo muy bonito de un barco hundido en 1627, recorremos los barrios más pijos, y nos sacamos bien de fotos.

Inolvidable la visita a la ciudad de Estocolmo, que esta vez quedará en nuestros recuerdos como la segunda Viana. Mil esker denagatik Amaia!!

1 comentario:

Amaia dijo...

Bueno, y para cuando el reencuentro en "la primera viana"? jaja...

Ez horregatik zuei, primeran pasatu nuen!!

O sea que Praga mas bonito incluso q Venecia y Estocolmo? Bueno saberlo... pena la falta de presupuesto!!!

Muxu handi bat!