lunes, 8 de octubre de 2007

3er día Sabado 6 de Octubre



Nos levantamos en Delft a la mañanica. Toca conocer Amsterdam. Pero antes hacemos una parada en Leiden, una pequeña ciudad muy bonita por sus canales, que desembocan en una especie de laguito pequeño. Really Impressive. Las ciudades holandesas si que son bonitas comparadas con las de Alemania. Son diferentes, pero mucho mas agradables, e interesantes de ver. Tiene una calle central, que atravesamos Estefania y yo rápidamente, y nos vemos ya todo el pueblico. Almorzamos unos sándwiches, nos tomamos un refresco en una terrazica, con el sol de frente, y nos vamos a Amsterdam.

La capital de Holanda también me encanta muchísimo. Es una ciudad muy contrastada, multirracial, y muchas cosas para ver. Claro que no la repasamos de pe a pa, pero damos un paseo y vemos muchas cosas bonitas.

Para empezar, no os he comentado, pero las estaciones de tren en todo Holanda son preciosas. Son edificios antiguos, muy bien cuidados y muy bonitos.

Nada más llegar, nos topamos con otros dos maxi aparcamientos de bicis. Sin exagerar, en cada uno habrá unas 800 bicis, apiladas una encima de otra. Y solo es el principio de la ciudad. Tomamos una avenida central, que nos lleva a dos edificios muy bonitos, que podeis ver en las fotos. En la capital de Holanda, mandan más las bicis y los peatones que el tranvía. Si pasas por delante y te va a arrollar, te da un pequeño pitido, se para delante de ti, y el chofer ni se enfada ni nada. Solo te echa una sonrisita. Y eso que es el centro de la ciudad.

Es sábado y hay mucho turista. Escuchamos en muchas ocasiones nuestra lengua madre (la madre patria, jeje). Las calles están abarrotadas. Visitamos una plaza central, donde está, el museo de cera (Madame toussaud), un edificio muy chulo, que lo podeis ver en las fotos, con un jardín precioso. Me ha llamado la atención que con el vuelo de las palomas, parecen que son rojas, porque les reflejan las flores del jardín. Muy chulo este centro. También nos sacamos unas fotos con un monumento parecido a un pilón, que no sabemos que quiere decir.

Ya hemos visto los primeros coffee shops (para los mas incultos, en Holanda la marihuana está legalizada, y esto son los típicos baretos donde puedes ponerte ciego a productos de este tipo). Al arrimarme a uno, casi me caigo al suelo del olor que viene de dentro.

Avanzamos un poco mas adelante, un par de calles mas adelante, y nos damos de morros con el barrio rojo. No se la razón del nombre barrio rojo, porque propiamente es una calle nada más. De todas maneras, también me impresiona mucho esta calle. Hemos pasado de una zona totalmente turística, a el barrio donde el porno, drogas, y señoritas son la compra más natural. A pesar de ser las cuatro de la tarde, hay alguna ventana donde asoma alguna chica. Las actuaciones hardcore también abundan, y por la calle nos preguntan si queremos extasis o cocaína.

Nos damos un paseo por esta calle, y pasamos a la siguiente. Ya estamos en el barrio chino. Todo está en idioma mandarín, todo el mundo es oriental, e incluso se ven taxis típicos orientales por la calle. Lo dicho, Amsterdam es una ciudad la mar de contrastada. En 15 minutos hemos pasado de estar en una ciudad turística, haciéndonos fotos con monumentos, a estar en los suburbios donde la prostitución y drogas mandan, y luego tomarnos unos rollitos en chinatown. Muy llamativo, me ha encantado. Estefania ya lo vio la semana pasado, y parece que no está impresionada. Yo tengo los ojos como platos.

Nos damos un paseo más, por las calles con los canales, y nos tomamos una cervecita en una terraza. Nos miramos, y vemos que se nos caen los ojos, las piernas no nos responden. Mucho ajetreo llevamos en el cuerpo. Nos volvemos a Delft, porque decidimos que lo mejor es descansar.

Sobre las 9 de la noche nos vamos a casa de Andrés. Nos prepara de cenar, y nos juntamos con otros dos chicos de Pamplona, Hector y Iosu. El primero vino el año pasado a hacer el proyecto fin de carrera, y este es su segundo año. Está trabajando en la universidad de Delft. Iosu es amigo suyo, y vive en Delft, porque su novia trabaja en Rotterdam. A la cena también aparecen Alvaro, y Marta, una chica catalana.

Después de comer mucho y bien, estar de charla durante mucho tiempo, y Probar el Fla (una especie de natilla Holandesa, con 100% leche de los países bajos), decidimos ir a la noche a Rotterdam de fiesta. Está a 15 minutos de Delft, y la recordareis, por ser la ciudad donde maite estuvo de Erasmus el año pasado (Goraintziak Maite!!!). Rotterdam es una ciudad muy comercial, que no tiene nada que ver con Delft, Leiden o Amsterdam. Tiene un par de edificios muy grandes pegando a la estación del tren, Bank Nederland, muy llamativo. No andamos mucho hasta la zona de bares, pero parece que no va a ser nuestra noche de suerte, puesto que al ser sábado está, repletos. Avanzamos un poco más al centro, y nos metemos en una especie de pub, con música pop rock, agradable. Estamos de charla, tranquilamente, echando unas cervecillas. Parece que el ambiente no se caldea, y sobre las 5 nos volvemos para Delft.

Es llamativo que para salir de juerga se coja el tren, nunca me había pasado. Aquí es muy normal, porque en tren las ciudades de marcha están como mucho a media hora, y la frecuencia es muy alta. Delft no está mal para salir, pero se queda pequeño, y apetece salir a sus alrededores.

Laugarren eguna bukatu da, neka eginda, baina merezi izan du.

Muxu bat guztioi

Ibai Zabaleta

1 comentario:

maite dijo...

kaixo pareja ! q recuerdos de my holland...disfrutad q antes de que lo creais estais en casa echando de menos a los holandeses y a los alemanes.... mila muxu California-tik !